domingo, 4 de febrero de 2018

Insectos


El televisor de un vecino, un niño que grita mientras juega, el otro niño que entra de un salto a la piscina y el perro que le ladra. Y un adolescente andando en patineta por la misma calle donde los automóviles pasan. No hay silencio. El domingo pasado conté la cantidad de veces que vi un helicóptero en el cielo. Fueron siete. La ambulancia va veloz y las micros siguen sus recorridos, lleven o no pasajeros ¿Hacia dónde irá el avión? No hay silencio, porque siempre hay grillos y cigarras cantando en las montañas.

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