lunes, 19 de febrero de 2018

Pan duro


Sacó de la bolsa un pan duro del día de ayer y se lo comió a regañadientes. 

Mientras revisaba los mensajes no leídos recordó que se había prometido a sí mismo salir a trotar esa mañana, pero luego pensó que, en realidad, su cuerpo necesitaba descansar en razón del gran ajetreo de los últimos días. Además era pleno invierno, por lo que quedaban muchos días para que llegara el verano, entonces no había urgencia de marcar la musculatura de las piernas. Terminó de comer, dejó su celular arriba de la mesa y fue a su habitación a estudiar para el examen de microeconomía que rendiría el día de mañana, el último del quinto semestre. 

El pan lo compró ayer, tiempo suficiente para que se endureciera.

domingo, 4 de febrero de 2018

Insectos


El televisor de un vecino, un niño que grita mientras juega, el otro niño que entra de un salto a la piscina y el perro que le ladra. Y un adolescente andando en patineta por la misma calle donde los automóviles pasan. No hay silencio. El domingo pasado conté la cantidad de veces que vi un helicóptero en el cielo. Fueron siete. La ambulancia va veloz y las micros siguen sus recorridos, lleven o no pasajeros ¿Hacia dónde irá el avión? No hay silencio, porque siempre hay grillos y cigarras cantando en las montañas.